Un despido sin causa decidido por el presidente del INTI, Ricardo Del Valle, fue revertido gracias a la determinante reacción de los trabajadores de Córdoba y de otros centros del interior. La Junta Interna de ATE, el CDP Córdoba de ATE y CTA dan muestras que la organización vence a la prepotencia patronal.
En la noche del lunes 17 de junio, la gacetilla que llegó a los medios cordobeses decía: “alerta en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial por despido sin causa. Precarización laboral ilegal. Protesta en Córdoba”. El personal de INTI Córdoba se preparaba para realizar una asamblea y corte de media calzada, en rechazo al despido injustificado del periodista Juan Nicastro, responsable regional del Área de Comunicación.
Con la participación de ATE y CTA Córdoba, se anunciaron acciones en Buenos Aires. Alrededor de 700 firmas de trabajadores de todo el país repudiaron el despido. Por eso, al día siguiente, cuando comenzaban a desplegarse los carteles y ya sonaban los redoblantes, llegó el dato de que las autoridades habían dado marcha atrás y el puesto de trabajo quedaba firme. Una asamblea, con la presencia de Oscar Mengarelli, secretario General de ATE Córdoba, Alejandro Charra, secretario de Organización, Martín Stibel, prosecretario Gremial de ATE, y un grupo de compañeros de conducción, festejó este logro conjunto de los trabajadores del sector.
Los hechos
El 31 de mayo pasado se emitió en Buenos Aires un telegrama de despido contra Nicastro, sin explicar las causas ni mediar diálogo ni apercibimiento sobre disconformidades. El hecho generó el inmediato pronunciamiento de varios centros del interior del país, reuniones de ATE con las autoridades, petitorios, y variadas manifestaciones. Centenares de trabajadores vieron en esto un avance de la precariedad laboral. El agente reviste en la figura de LCT (Ley Contrato de Trabajo), a pesar de tener varios años de antigüedad no pasó a planta permanente, algo que reclama la mayoría de los trabajadores de esta institución tecnológica. Si bien en 2005 se firmó un acuerdo que equiparó los derechos de los LCT con los de planta permanente, no se respetó. Esta clara muestra de la precarización que sufren los compañeros es el desafío a revertir en el futuro.
En el marco de varios años de reclamos para el pase a planta permanente del personal del INTI, la reacción frente al despido fue inmediata y creció día a día. Hubo comunicados de la Unidad de Cruz del Eje, INTI Córdoba, el Área de Comunicación, INTI Bariloche, INTI Neuquén, INTI Tucumán, INTI Jujuy, INTI Rafaela e INTI Lácteos Rafaela, decenas de adhesiones llegaban vía mail desde todo el país y un petitorio circulaba en la sede central sumando centenares de firmas. Todas las listas del Junta Interna del gremio (ATE-INTI) trabajaron fuertemente contra la medida, y hasta los directores de los centros regionales se pronunciaron, destacando la necesidad de respetar la legalidad. A esto se sumó el fuerte aporte de los compañeros del CDP, quienes hicieron énfasis en que la precariedad laboral es un problema en todo el estado, y sobre la base de lo compartido en este conflicto se proyectaron mayores articulaciones gremiales.







