Desde el Departamento de Géneros y Diversidades de la Comisión Directiva Provincial de ATE Córdoba repudiamos profundamente la violencia institucional y de género ejercida contra Ivanna Aguilera por parte de la policía de la provincia de Córdoba quien fue demorada en un control policial del Puente Maipu el pasado 29 de marzo por una orden de captura que data de 1988 y en base a una Ley derogada en 1994. La policía la demoró
por más de tres horas siendo madrugada hasta que fue trasladada a la Unidad Judicial 1 donde la dejaron en libertad. Nada más arbitrario y contra derecho el accionar de la fuerza de seguridad de la provincia por actuar conforme al art. 19 del ya derogado Código de Faltas, el cuál establecía una contravención por no llevar vestimenta acorde al género.
Dicho artículo fue derogado en 1994 gracias a la lucha de varias organizaciones sociales y activistas de derechos humanos del cual Ivanna formaba parte como ACODHO. Asimismo la apelación de una normativa que ya no está vigente atenta contra el derecho a la identidad de género reconocido por la Ley Nacional 26.743 del año 2012.
Ivanna es trabajadora de la Universidad Nacional de Córdoba, afiliada a ATE y coordinadora del Área Trans – Travesti y No Binarie de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Es una compañera de gran trayectoria y militancia por los derechos del Colectivo LGTBIQ+ en su conjunto y de la Comunidad Trans y Travestri en toda la provincia de Córdoba. Gracias a su trabajo es una gran referente que ha logrado motorizado un sin número de iniciativas destacándose la presentación de un proyecto de Ley por la Inclusión Laboral Trans en Congreso de la Nación, siendo uno de los proyectos de mayor integralidad sobre la materia.
Por todo lo anteriormente dicho, condenamos enérgicamente el accionar de la policía de Córdoba y exigimos que desde las máximas autoridades de la provincia de Córdoba a través del Ministerio de Seguridad se arbitren los medios para que ninguna persona parte del Colectivo LGTBIQ+ quede expuesta a la arbitrariedad y el abuso de las fuerzas seguridad. No podemos tolerar el atropello a los derechos fundamentales como el derecho a la identidad de género.







