Durante el cierre, con un multitudinario acto, del acampe de cinco días contra el Presupuesto del Ajuste del Gobierno de Macri y del FMI se anunció la medida de fuerza.

Tras cinco días de acampe frente al Congreso de la Nación, que incluyeron charlas debates sobre la situación de la salud y la educación pública, así como sobre el empleo público y privado, la presentación de un presupuesto alternativo, conversado con legisladores y legisladoras de todo el arco político, la CTA Autónoma cerró esta tarde, con un multitudinario acto, esta medida de lucha, que representó a sectores de trabajadores y trabajadoras de todo el país.
Frente al histórico edificio del Congreso, Hugo “Cachorro” Godoy, secretario general de ATE y secretario general adjunto de la CTA-A reconoció la presencia y la lucha sostenida de los compañeros y compañeras de las organizaciones de la Central, pero también de las demás organizaciones sociales y sindicales de la clase trabajadora: “vamos a seguir peleando por una patria liberada, con justicia y soberanía. Este campamento fue un multiplicador de voces contra la política económica y social entreguista del Gobierno de Macri. Alentamos a la continuidad del plan de lucha que se manifestó por millones de argentinos con el paro activo de 36 horas del 24 y 25 de septiembre”.
Durante estos días de acampe fueron varias las reuniones sostenidas con diputados y diputadas de todo el arco político con el objetivo de que entiendan por qué no hay que votar por este presupuesto que recorta millones de pesos en los servicios públicos, a favor de los intereses de la deuda y de las multinacionales. “Esto depende de nosotros y nosotras: si somos capaces de llenar las calles vamos a quebrar la política de este gobierno por una política que genere trabajo, producción y soberanía”, concluyó Cachorro ante el aplauso de todos y todas.
Resta definir la fecha de la medida de fuerza, pero existe la voluntad de las organizaciones que participaron de la semana de protesta para llevar adelante la medida de fuerza que exprese el repudio de los trabajadores al presupuesto nacional pactado con el FMI y los gobernadores.






