{"id":51982,"date":"2025-12-17T09:57:39","date_gmt":"2025-12-17T12:57:39","guid":{"rendered":"https:\/\/atecordoba.org\/?p=51982"},"modified":"2025-12-17T09:57:55","modified_gmt":"2025-12-17T12:57:55","slug":"cronica-internacional-federico-giuliani-el-refugiado-politico-de-la-argentina-de-milei-que-aterrizo-en-el-pais-vasco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/atecordoba.org\/?p=51982","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica internacional: Federico Giuliani, el refugiado pol\u00edtico de la Argentina de Milei que aterriz\u00f3 en el Pa\u00eds Vasco"},"content":{"rendered":"<p><em>Militante sindical, Giuliani ha sufrido en sus propias carnes la pol\u00edtica de mano dura enarbolada por el gobierno de extrema derecha. Este activista defiende el valor de lo colectivo y las redes internacionales de solidaridad.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-51983 \" src=\"https:\/\/atecordoba.org\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/GIULIANI-paredon-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p>Fuente: elsaltodiario.com \/ El Pa\u00eds Vasco<\/p>\n<p>Federico Giuliani se mueve con naturalidad por los rincones h\u00famedos del Pa\u00eds Vasco. Tiene la mirada atenta, viste una chaqueta verde con el s\u00edmbolo de ATE, la Asociaci\u00f3n Trabajadores del Estado, y es de C\u00f3rdoba, Argentina. Dice que est\u00e1 bien, aunque extra\u00f1a a su familia. Desde hace un mes lleva adelante conversatorios y entrevistas; tiene la palabra justa y precisa, son a\u00f1os de militancia sindical. Habla midiendo su tono de voz: por un lado, siente la amenaza; por el otro, la responsabilidad de denunciar. En agosto de este a\u00f1o fue detenido, golpeado, incomunicado y trasladado a una c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad sin explicaci\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/argentina\/represion-sindical-federico-giuliani\">Hoy repite<\/a> que lo urgente no es su caso, sino lo que est\u00e1 ocurriendo en Argentina, donde la represi\u00f3n es sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Su historia no empieza en el Pa\u00eds Vasco, sino en C\u00f3rdoba. Una tarde del pasado mes de agosto, durante una movilizaci\u00f3n contra el hambre, la polic\u00eda provincial despleg\u00f3 un operativo que Giuliani ley\u00f3 como parte de una larga continuidad represiva: desde el \u201cNavarrazo\u201d \u2014el levantamiento policial de 1974 que anticip\u00f3 m\u00e9todos de la dictadura\u2014 hasta las pr\u00e1cticas heredadas del terrorismo de Estado. Ese d\u00eda sali\u00f3 a la calle con la CTA, la Central de Trabajadores de la Argentina, una confederaci\u00f3n sindical que agrupa a trabajadores formales e informales y que ha sido clave en la organizaci\u00f3n barrial y comunitaria en las \u00faltimas d\u00e9cadas. La movilizaci\u00f3n estaba encabezada por mujeres que gestionan comedores y sostienen redes de supervivencia en los barrios populares.<\/p>\n<p>\u201cFuimos a la municipalidad a movilizarnos pac\u00edficamente. Las mujeres fueron al frente; ellas son la primera l\u00ednea en territorios donde avanza el narco y donde hay hambre. Marchamos con la CTA, una organizaci\u00f3n que me toca conducir, y justamente uno de mis trabajos es repartir alimentos en las zonas m\u00e1s vulneradas de C\u00f3rdoba\u201d, cuenta.<\/p>\n<p>Para evitar que la violencia escalara, Federico y sus compa\u00f1eros decidieron entregarse. Cuando intentaron esposarlo, le fracturaron el brazo y lo aislaron del resto<\/p>\n<p>Esa tarde, Giuliani fue detenido, incomunicado y golpeado. \u201cQuer\u00edamos hablar con los funcionarios a trav\u00e9s de nuestro sindicato. Nos dejaron pasar a quince en total \u2014entre ellos un periodista y un abogado\u2014 a una oficina, pero apenas entramos cerraron la puerta con llave y quedamos privados de nuestra libertad de forma ileg\u00edtima. Afuera se desat\u00f3 una represi\u00f3n violenta contra las compa\u00f1eras que hab\u00edan quedado en la calle\u201d.<\/p>\n<p>Para evitar que la violencia escalara, Federico y sus compa\u00f1eros decidieron entregarse. Cuando intentaron esposarlo, le fracturaron el brazo y lo aislaron del resto. \u201cMe llevaron a un hospital, me esposaron a la cama; no me dejaron ir al ba\u00f1o ni moverme. Pas\u00e9 una noche horrible: adem\u00e1s del dolor f\u00edsico, sufr\u00ed una tortura psicol\u00f3gica constante. Hab\u00eda custodia policial y me dec\u00edan que yo era peligroso, que era un negro de mierda, que era hijo de montonero, que me cuidara\u201d.<\/p>\n<p>Esa noche, no sinti\u00f3 miedo, pero s\u00ed una profunda incertidumbre. No sab\u00eda si iba a salir ni qu\u00e9 hab\u00eda pasado con sus compa\u00f1eros. Le entregaron una hoja con varias acusaciones que no reconoc\u00eda, pero la firm\u00f3 para evitar m\u00e1s da\u00f1o. Luego entendi\u00f3 que ese mecanismo era habitual en las detenciones arbitrarias de la provincia.<\/p>\n<p>Sin embargo, el caso de Federico no se explica por decisiones arbitrarias o individuales de unos polic\u00edas, sino por un sistema que criminaliza la pobreza, persigue la protesta social y sindical, y mantiene altos niveles de violencia, incluidos casos de gatillo f\u00e1cil. \u201cSe trata de una detenci\u00f3n constante y al azar, muchas veces a j\u00f3venes por usar una gorra con visera, por andar en una moto de 50 cent\u00edmetros c\u00fabicos, por portaci\u00f3n de rostro. Esos casos, que son la mayor\u00eda, son los m\u00e1s vulnerables dentro de un sistema que est\u00e1 roto\u201d, explica.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente le dieron algo para desayunar y lo trasladaron al penal de Bouwer, una c\u00e1rcel de m\u00e1xima seguridad a 25 kil\u00f3metros de la capital provincial. Segu\u00eda sin saber qu\u00e9 hab\u00eda pasado con su organizaci\u00f3n; tampoco se hab\u00eda comunicado con su familia. All\u00ed comenz\u00f3 otro tramo de su detenci\u00f3n en un sistema penitenciario que conoc\u00eda de cerca: su padre hab\u00eda estado preso durante la dictadura militar por su militancia en Montoneros.<\/p>\n<p>En Bouwer durmi\u00f3 entre ratas y cucarachas, en una celda de tres por uno y medio, con dos ba\u00f1os para ochenta internos. Dentro entendi\u00f3 que la solidaridad era lo \u00fanico que pod\u00eda salvarlo. Sus compa\u00f1eros de celda fueron quienes lo alimentaron, le facilitaron un tel\u00e9fono para avisar a su familia y lo protegieron de los abusos del Servicio Penitenciario. \u201cSi no hubiera sido dirigente sindical, me habr\u00eda pasado lo que les pasa al 60% de los j\u00f3venes detenidos preventivamente en C\u00f3rdoba: incomunicaci\u00f3n, maltratos, invisibilidad. Hay un negocio carcelario enorme, un nivel de corrupci\u00f3n legitimado con mucho poder\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n<p>Federico pas\u00f3 cuatro d\u00edas en la c\u00e1rcel. Su liberaci\u00f3n fue un esfuerzo coordinado entre ATE, la CTA, abogados locales, medios de comunicaci\u00f3n y organismos como el Centro de Estudios Legales y Sociales, que presionaron para que lo soltaran. \u201cAh\u00ed \u2014dice\u2014 entend\u00ed que no hay h\u00e9roes individuales, sino que son colectivos\u201d.<\/p>\n<p>Desde entonces, su caso forma parte de una red de denuncias internacionales sobre la situaci\u00f3n en Argentina bajo el gobierno de Javier Milei, que sostiene un enfoque abiertamente represivo y criminalizador frente a la protesta social y sindical. Una protesta que tambi\u00e9n aumenta porque se ha intensificado el deterioro de las condiciones de vida de la clase media y baja: \u201cMuchos trabajadores necesitan tres empleos para sobrevivir. Hoy se come salteado en una gran parte del pa\u00eds; si se almuerza, no se cena, y si se cena, no se almuerza. Ni\u00f1os y jubilados asisten a comedores; existe una propuesta de privatizaci\u00f3n de recursos naturales que amenaza con desguazar al Estado para favorecer corporaciones extranjeras, y hay un discurso oficial que niega violaciones cometidas durante la dictadura militar\u201d.<\/p>\n<p>Hace pocos d\u00edas, el Comit\u00e9 contra la Tortura de Naciones Unidas present\u00f3 un informe donde se destaca la violencia policial en las calles y las violaciones sistem\u00e1ticas a los derechos humanos en el contexto de la protesta en Argentina. Tambi\u00e9n se documentan agresiones a personas en situaci\u00f3n de calle y malos tratos, y se destacan denuncias de violencia institucional que reproducen patrones del pasado.<\/p>\n<p>Actualmente, Federico est\u00e1 alojado en Martin Etxea, un espacio de acogida con sede en Gallarta, Bizkaia, gestionado por Mundubat para personas migrantes y defensoras de derechos humanos. Comparte la casa con personas refugiadas de Colombia, Guatemala, El Salvador, el Sahara, el Rif, el Atlas, Marruecos y Palestina, quienes requieren protecci\u00f3n internacional. Escucha historias parecidas a la suya y otras m\u00e1s extremas, de personas que manifiestan no poder volver a su pa\u00eds. El exilio, dice, \u201ces ese punto donde las luchas se mezclan y se convierten en un idioma en com\u00fan. Ac\u00e1 tend\u00ed puentes; veo solidaridad y generosidad. Las luchas se vuelven un idioma en com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>La detenci\u00f3n de Federico, el pasado 28 de agosto, no fue un episodio aislado. \u00c9l ya hab\u00eda recibido amenazas y ten\u00eda una causa abierta desde 2023, que sirvi\u00f3 como excusa para intensificar el hostigamiento por parte de la polic\u00eda en C\u00f3rdoba. Por eso insiste en que el problema no es individual, sino un modelo represivo que se consolida. El avance de pol\u00edticas de ajuste y criminalizaci\u00f3n pone en tensi\u00f3n las redes hist\u00f3ricas de defensa de derechos, pero tambi\u00e9n activa nuevas formas de solidaridad. \u201cLo que est\u00e1 en juego no es solo el presente argentino, sino la capacidad colectiva de mantener vivas las luchas que atraviesan toda la regi\u00f3n y las protestas organizadas por sindicatos y las organizaciones barriales. Por eso es importante la solidaridad internacional que nos dieron\u201d, concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Militante sindical, Giuliani ha sufrido en sus propias carnes la pol\u00edtica de mano dura enarbolada por el gobierno de extrema derecha. Este activista defiende el valor de lo colectivo y las redes internacionales de solidaridad. Fuente: elsaltodiario.com \/ El Pa\u00eds Vasco Federico Giuliani se mueve con naturalidad por los rincones h\u00famedos del Pa\u00eds Vasco. 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